Para bien o para mal, vivo en una ciudad con playa; podréis imaginar como paso de divertidos los veranos con el sol, calor, mosquitos y demás alicientes frente a los bonitos apuntes de las que me han quedado para Septiembre.
Obviamente lo más divertido que se puede hacer es estudiar en verano, ser una persona responsable, que solo come hojas de lechuga como los caracoles y que no sale nunca nunca de fiesta...Ahora en serio, y más que mis padres se han marchado unos días, se me hace imposible estudiar y centrarme en cualquier cosa con más de 10 palabras. Aún así se reúnen fuerzas de lo más profundo del alma y se intenta mirar aunque sea un par de horas o tres al día de algo, para no sentirme mal después por la noche en la cama.
Decir que si alguien se plantea alguna vez la posibilidad de llevar apuntes a la playa, esa persona es insensata, entre el sol, el agua, la bebida, las cartas u otros juegos que hagáis, eso si que es una autentica misión imposible; vamos lo más probables es que los apuntes se echen a perder.
Para acabar solo contar que un compañero de la carrera me dijo una vez que, da igual las que le quedasen para Septiembre, sus dos primeros años no se preparo ninguna asignatura en verano (supongo que por eso tardo unos ocho años en acabar...), pero eso ya lo dejo a vuestra libre elección...MÁS CULTURA!!!
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